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Hace dos años, paseando por la costa en la playa de Las Cruces, la amiga que nos había invitado se detuvo un momento en el malecón y nos señaló una bicicleta de fierro, de esas que suelen colocarse en espacios públicos para hacer ejercicio. Luego, con incredulidad, preguntó:
—¿En qué otro lugar del mundo habrían puesto una bicicleta de esta manera?

La bicicleta estaba de espaldas al mar.
Este tipo de aberraciones ocurren cuando prima la falta de criterio. Pero hay otras que son aún más graves, impulsadas por la codicia y el afán de lucro que imperan en nuestro país y en el mundo.
Hay un lugar diáfano, único en el planeta. Los científicos de todo el mundo lo han catalogado como un sitio excepcional, y países “desarrollados” invierten sumas millonarias para estudiar en él nuestro pasado remoto y explorar el universo. Allí, astrónomos chilenos y extranjeros trabajan por meses en turnos extenuantes antes de “volver” a la Tierra. Sus investigaciones han dado lugar a descubrimientos de gran relevancia para la ciencia astronómica.

Ese lugar, que quizás aún es sagrado para los pueblos originarios del norte de Chile y el desierto de Atacama, está ahora amenazado por la avaricia humana. O, como dirían en francés, por la connerie humaine!
Me refiero al cerro Paranal, donde se encuentran los cielos más prístinos del mundo para la observación astronómica. Sin embargo, esa ventana privilegiada al universo está en riesgo por la inminente instalación de un megaproyecto industrial a menos de 10 kilómetros de este enclave científico sin igual.


©Pantallazo El Mostrador
Un nuevo estudio ha revelado las consecuencias catastróficas que la implementación del proyecto INNA tendría para la observación astronómica desde Paranal.
¿Tendrá el gobierno del presidente Boric el coraje y la visión para reubicar este megaproyecto a más de 100 kilómetros y así proteger esta zona de incalculable valor científico?
De seguir adelante, el daño será irreversible. No solo para los astrónomos que dependen de este cielo excepcional, sino para la humanidad entera. No olvidemos que en este preciso lugar, la Unión Europea construye el telescopio más potente del mundo con fines de investigación científica.
Pero al parecer, la millonaria inversión de la empresa estadounidense Andes pesa más que cualquier otro criterio ante el comité ambiental encargado de aprobar el proyecto.
¿Pero qué dice el informe?
Para que tengan los elementos de consideración a la mano, en Juego Limpio analizamos el Informe INNA de 28 páginas y estas son las principales conclusiones:
- Ubicación y sustentabilidad en entredicho: el informe señala que el proyecto no se encuentra dentro de los polígonos estratégicos de los Polos de Desarrollo de Generación Eléctrica (PDGE), lo que pone en duda su viabilidad territorial. Se exige a la empresa justificar su localización y evaluar alternativas.
- Calidad del aire y contaminación lumínica: el análisis de emisiones atmosféricas es considerado insuficiente, especialmente en la estimación de polvo en suspensión y gases contaminantes. Se ha solicitado un “Programa de Control de Emisiones” para evitar impactos en observatorios cercanos. Además, el estudio sobre contaminación lumínica no cumple con los estándares científicos, lo que podría afectar la visibilidad del cielo nocturno.
- Riesgos para la biodiversidad y cambio climático: el informe destaca deficiencias en la evaluación del impacto sobre flora y fauna, con monitoreos insuficientes de especies protegidas. También se cuestiona la falta de análisis de los efectos del cambio climático en su infraestructura, especialmente ante marejadas y aumento de temperatura.
- Ruido y vibraciones; análisis incompleto: el impacto acústico del proyecto en comunidades y fauna no ha sido evaluado adecuadamente. Se exige una revisión de las mediciones, especialmente en torno al uso de explosivos en la fase de construcción.
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Petición
Fuerte presión en las espaldas del presidente Boric. 40 senadores presentaron un proyecto para establecer perímetros de seguridad que protejan la obscuridad y los trabajos de la Astronomía.
Hoy en el Senado Chile se dio un paso muy importante en dirección de la protección de los cielos oscuros del Desierto de Atacama. Junto a Valeska Molina (@astrobiovale) y Virginia Cuomo (@giriginni), escribiendo en representación de SOCHIAS (@sochiascl), redactamos hace un par de meses el texto de un proyecto de acuerdo presentando a la senadora Yasna Provoste Campillay (@yasnaprovostecampillay), el cual ella acogió y terminó siendo patrocinado por más de 40 senadores. Finalmente hoy el proyecto fue aprobado por unanimidad. ¿Qué es lo que solicitamos? Que el Senado oficie al presidente Gabriel Boric (@gabrielboric) pidiéndole que solicite la revisión del Decreto de Áreas Astronómicas, del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación (@min_ciencia) y del Ministerio del Medio Ambiente (@mmachile), en el sentido de incluir un radio de protección en torno a los sitios de calidad excepcional para la investigación astronómica, dentro del cual no se puedan instalar proyectos industriales que afecten esa calidad. Ahora esperamos con expectación una respuesta favorable de parte del Presidente. Necesitamos dar certeza al mundo respecto a nuestra firme decisión de proteger los sitios más oscuros del planeta.
Aprovecho esta publicación para dar un sincero agradecimiento y reconocimiento a las potentes gestiones realizadas por ESO Chile (@eso.chile ) a favor de esta iniciativa.
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@uantofagasta
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