Texto y vidéo : María Reyes Razeto
Desde Oaxaca hasta el corazón de Europa, una caravana de pueblos originarios atraviesa fronteras.
La Caravana Mesoamericana por el Clima y la Vida recorre desde octubre territorios de México y Centroamérica, y ahora cruza Europa.
Nace de la alianza entre comunidades indígenas y campesinas que enfrentan el despojo de sus tierras, la violencia y el avance de los megaproyectos extractivos.
Su denuncia se sostiene en cuatro ejes: los megaproyectos y la militarización, la migración forzada, la mercantilización de la vida, y la crisis global del agua.
Tras pasar por Estrasburgo, Bonn y Ginebra, donde se reunieron con la ONU, hoy están en París para la Asamblea General de la UNESCO.
No vienen a pedir permiso: vienen a contar lo que sus territorios ya viven.
Una caravana que conecta a los pueblos originarios de Mesoamérica con quienes, en Europa, también luchan por la tierra y el agua.
Su próxima parada: Ámsterdam y Tarento, con la mirada puesta en la COP31.
Una lucha que no conoce fronteras.







